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Gota

Definición

La gota es una enfermedad artrítica que causa inflamación, rigidez y dolor en las articulaciones, suele comenzar en el dedo gordo del pie. La inflamación y la rigidez es la consecuencia de la formación de cristales de una sal del ácido úrico (urato de sodio) en las articulaciones, y el dolor es causado por la respuesta inflamatoria del cuerpo hacia los cristales.

 

Causas

Antiguamente la gota se le llamaba “la enfermedad de los reyes”, este apodo fue otorgado ya que por lo general afectaba a los miembros de la aristocracia, quienes se satisficieron con un exceso de comida de lujo y licor. Actualmente, el número de personas que son diagnosticadas con gota ha aumentado paulatinamente, y cualquier persona puede ser afectada por esta enfermedad, sin importar el estrato social de donde provenga.

Por lo tanto, la primera causa de padecer la gota suele ser llevar una vida sedentaria y una alimentación inadecuada, excesivamente elevada en grasas y proteínas que elevan el ácido úrico en el cuerpo. Los principales alimentos que producen ácido úrico son las carnes rojas y los mariscos. El alcohol por la rapidez que causa intoxicación también es precursor de ácido úrico. Otro factor de riesgo para padecer de gota es la obesidad, las funciones metabólicas de una persona obesa se encuentran ralentizadas y limitadas por su estado de salud, por lo que para corregir los problemas asociados se debe atender esta condición lo antes posible para evitar consecuencias indeseables en el futuro. La hipertensión también condiciona la posibilidad de que se eleve el ácido úrico y padecer gota, pues las articulaciones de una persona hipertensa se encuentran obstruidas y los procesos de eliminación de sustancias nocivas ralentizados, por lo que de seguir una dieta inadecuada las posibilidades se incrementan exponencialmente respecto a una persona que no padezca tal patología.

 

Síntomas

El ataque de gota es el conjunto de síntomas bruscos producidos por una respuesta inflamatoria intensa causada por los cristales de urato. Los ataques de gota pueden presentarse espontáneamente mediante un dolor intenso que se localiza en el dedo gordo del pie y que en ocasiones viene acompañado por enrojecimiento y picor. Estos ataques  afectan a las articulaciones, pero también pueden afectar a tendones y bolsas que rodean las articulaciones. Son un aviso de la presencia de cristales de urato en los tejidos y de la necesidad de buscar atención sanitaria al respecto.

También puede haber una inflamación crónica asintomática y pasar desapercibida.

A parte de las molestias y dolores ocasionados la gota no produce complicaciones más allá de la reducción de la movilidad, pues cuando los dolores aparecen se limita el funcionamiento normal de las extremidades inferiores y se debe guardar reposo hasta que remita de nuevo.

 

Diagnóstico

El diagnóstico de la gota se realiza al confirmar la presencia de forma prolongada de un nivel de ácido úrico elevado en la sangre, se le llama hiperuricemia.

La hiperuricemia se produce casi siempre por una menor eliminación de ácido úrico por los riñones o por el intestino. La gota aparece cuando el ácido úrico se presenta en niveles tan elevados que no puede ser depurado por los riñones, que son los encargados de su metabolización y expulsión del organismo, por lo que beber abundante líquido resulta indispensable para contribuir positivamente en el proceso de recuperación.

Los especialistas en reumatología están a su disposición para conseguir un diagnóstico precoz y un buen tratamiento.

 

Tratamiento 

El tratamiento consiste en reducir los niveles de ácido úrico en la sangre, para que los cristales de urato se disuelvan de forma definitiva; esto requiere mantener un nivel óptimo de ácido úrico durante un tiempo prolongado. La gota se considera una enfermedad “curable”, alcanzar un nivel adecuado de ácido úrico en sangre para conseguir disolver poco a poco los cristales y hacer desaparecer los síntomas, evitando que se produzcan daños irreparables en las articulaciones a largo plazo.

Debemos tener en cuenta varias recomendaciones y consejos para realizar un buen tratamiento para la cura de la gota:

  • Limitar o evitar lo máximo las carnes rojas, los mariscos y los alimentos fritos y ricos en grasas ya que elevan el ácido úrico en el cuerpo.
  • Sustituir por agua y zumos naturales para aprovechar sus propiedades depurativas, todas las bebidas perjudiciales como por ejemplo el alcohol, café y bebidas carbonatadas. Se recomienda beber 2 litros de agua al día para ayudar a los riñones a eliminar el ácido úrico.
  • Si se padece mucho dolor recurrir a los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como por ejemplo el ibuprofeno.
  • La práctica de deporte incrementa la eliminación de toxinas del organismo mediante la transpiración.
  • Las cerezas y las fresas son ricas en antioxidantes por lo que ayudarán a prevenir y también combaten la inflamación.

 

Prevención 

Para realizar una buena prevención y evitar la aparición de la gota es importante mantenerse en los niveles de peso saludables, disminuir el consumo de alimentos que contienen mayor contenido en purinas (carnes rojas, mariscos, etc.) y aumentar el consumo de alimentos beneficiosos como el limón, las cerezas, las manzanas, las fresas, el brócoli, los tomates, el kiwi, los lácteos, la leche desnatada, el apio y el té negro, que gracias a sus propiedades diuréticas ayudan al organismo a eliminar el ácido úrico. Los controles periódicos de los niveles de ácido úrico en sangre nos ayudan a conocer cuando estamos en riesgo de padecer la gota. Valores a partir de 6,0 mg/dl en el caso de las mujeres y 7,0 mg/dl en el caso de los hombres de ácido úrico en sangre, son valores de riesgo para padecer esta patología.

 

Remedios caseros

Existen una serie de remedios caseros para la gota que pueden ser de ayuda:

1. Fresas

Se recomienda comer 4 fresas pequeñas bien lavadas todas las mañanas, debido a que además de ser una fruta que contiene líquidos, esta puede ayudar también a eliminar la retención de líquidos y por lo mismo al orinar eliminar el ácido úrico. Si tenemos una reacción estomacal es recomendable comerlas después de la comida.

2. Algodón con sauco

Con un algodón agregar aceite de esencia de saúco y aplicar sobre la zona afectada, para reducir el dolor y la hinchazón sobre nuestras articulaciones.

3. Cebolla con agua

Hervir una cebolla en un recipiente con agua y calentarla durante 10 minutos. Colar, y beber una taza, tres veces por día, el sabor es fuerte, se puede añadir una cucharadita de miel.

4. Sal de Epsom (sulfato de magnesio)

En una bañera llena de agua, añade dos o tres tazas de sal de Epsom y sumérgete en ella hasta que se enfríe el agua, ayuda a aliviar los dolores producidos por la gota. Al contener magnesio, este ayuda a reducir la presión arterial y mejorar su circulación.

5. Hielo

Poner una bolsa de hielo en la zona adolorida durante unos 15 minutos. Esto hará que se alivie el dolor, también tiene propiedades anti-inflamatorias. 

 

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